Hoja Informativa 2

La lectura en voz alta. Curso teórico-práctico

Durante los días 14, 15, 21 y 22 del pasado mes de marzo, la Asociación Entrelibros ha impartido por primera vez este curso en las dependencias de su sede, La Expositiva, en Granada. Con un enfoque eminentemente práctico, el curso se estructuró en cuatro sesiones: las dos primeras abordaron las cuestiones básicas en torno a la lectura en voz alta y la lectura del álbum ilustrado; la tercera estuvo dedicada a la poesía, y la cuarta, al cuento literario.

Se planteó por qué, para qué, cómo y qué leer en voz alta. Se habló mucho de la importancia de ser conscientes de cómo la voz de quien lee es el puente entre el libro y el oyente, de la necesidad de hacer nuestro el texto antes de ofrecerlo a otros, y de cómo el texto ayuda a la comprensión, pero también desinhibe, despierta y anima a hablar.

Y también, o sobre todo, se leyó, y mucho, en voz alta. Todas las participantes desde el principio demostraron su entusiasmo por la lectura compartida, y sus voces fueron entrelazándose en las palabras de los álbumes, en los poemas, en los cuentos.

Desde la primera sesión se planteó, pues, la lectura en voz alta como un modo de dialogar, de estar con los demás. Por eso, aunque se habló de cuestiones como el tono, el ritmo, la expresividad o los estilos de lectura, el eje de las sesiones fue la idea de que leer conotros fortalece los vínculos afectivos. Y eso fue justamente lo que ocurrió durante el curso: se leyó, se habló, se compartieron experiencias y emociones; y, al término de la última sesión, todos, participantes y miembros de la Asociación, nos sentimos muy agradecidos.

Las palabras de algunas participantes constatan este asombro y el poder vinculante de la lectura en voz alta:

Lo había leído muchas veces, pero hoy he leído otro cuento» (tras la lectura de años. Elmer, en la primera sesión).

Yo siento que la lectura de la poesía realmente es muy íntima y que compartir lo íntimo no nos hace más pequeños, sino más grandes

Y también las de algunos de los miembros de la Asociación:

Las chicas fueron alimentando una atmósfera de escucha, de silencios acertados y de intervenciones atinadas, de voces que se probaban en lo que iba
a comenzar a significar para ellas leer. De hecho, una de sus satisfacciones que (Hospital Materno-Infantil de Granada) posteriormente, al despedirnos, manifestaron, fue lo que sentían como la más valiosa adquisición del tiempo que habíamos compartido: habían aprendido a leer. A leer de verdad. ¿Se puede haber sido artífice de algo más valioso?

Aprender, disfrutar, escuchar, participar, sentir, dar y recibir, son algunos de los verbos que definen lo que he sentido estos días. Gracias a todos, ha sido un verdadero placer tomar parte en este primer curso

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