Doloroso adiós

 Era una gran mujer, era una maravillosa lectora, era una íntima amiga.

¡Qué difícil resulta ahora hablar en pasado¡ Los tiempos verbales se vuelven de pronto hostiles, abrumadores. Ya no habrá presentes con ella, ni futuros, solo tiempos pasados, repletos, eso sí, de risas, conversaciones profundas, remembranzas, proyectos, experiencias felices. La vida es la suma de las cosas que vamos construyendo y pensar en la laboriosa amistad construida con María Victoria Prieto Grandal, Marivi, atenúa un poco el dolor que supone su muerte. La quisimos mucho. Poseía una afabilidad discreta, envolvente. Su dulzura serena y franca se agradecía en cada encuentro. Su presencia alegraba siempre, como alegran la luz o la risa de un niño, simplemente porque se hacen presentes en nuestras vidas, porque sabemos que existen. La memoria será ahora nuestro alivio.

Fue además una de nuestras lectoras. Su voz transparente, cálida, seductora nos acompañó en muchos proyectos. Daba gusto escucharla, como daba gusto tratarla. La imagen que acompaña estas palabras de recuerdo y gratitud corresponde al ensayo que hicimos hace un año del recital poético que ella y Andrea, Susana, Beke, Irene, Liliana, Mireia, Leire y Graciela ofrecieron en el Centro Penitenciario Albolote-Granada.

En el vídeo del ensayo, Marivi está leyendo en gallego el poema Adiós ríos, adiós fontes… de Rosalía de Castro, a quien tanto admiraba y a quien tanto leía. Ayer, en la despedida que le hicimos, escuchamos por decisión de su familia ese mismo poema cantado por Amancio Prada. En las últimas semanas no dejaba de escucharlo, al igual que otro poema de Rosalía de Castro, Cando penso que te fuches…, cantado por Luz Casal con el título de Negra sombra, de modo que Pablo, Irene y Pablo, su marido y sus hijos, pensaron que esas canciones eran la mejor melodía para decirle adiós. Nuestras lágrimas hicieron más fértil el terreno del recuerdo.
Juan y Andrea

5 opiniones sobre “Doloroso adiós

  • Maria Victoria fue profesora mía en la Normal y con ella descubrí y me enamoré de la poesía… con ella desgrané la obra de Machado, Miguel Hernández… ¡Qué bonito legado! Memes

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