Hablamos a los pediatras

El pasado 8 de marzo, la Asociación Entrelibros fue la encargada de impartir la conferencia inaugural de las XVII Jornadas de Pediatras de Atención Primaria de Andalucía.

Fue, en su día, una invitación que recibimos con sorpresa y gratitud. Sorpresa, por cuanto resultaba un tanto insólito que una asociación de voluntarios, cuya principal labor es la promoción de los libros a través de la lectura en voz alta, fuese requerida para hablar en un encuentro profesional de pediatras; gratitud por la deferencia de los organizadores hacia nuestra asociación al permitir que habláramos en un foro científico de tanta relevancia. Sabemos que las gestiones de la pediatra Narcisa Palomino Urda, que con tanto afecto nos apoya y acompaña, fueron determinantes.

En la conferencia, que en nombre de Entrelibros pronunció Juan Mata, al que acompañaron con sus lecturas otras dos miembros de la asociación, Andrea Villarrubia y Liliana Fandiño, se puso de manifiesto que entre los pediatras y quienes esa mañana les hablábamos había intereses compartidos, sentimientos comunes.

Por lo pronto, unos y otros compartimos un mismo sujeto de atención: los niños. Y también un idéntico objetivo: su bienestar, su desarrollo armónico y feliz. Es decir, a todos nos preocupa la salud de la infancia. Y si bien es cierto que el concepto de ‘salud’ está asociado casi exclusivamente al ámbito médico, no es menos cierto que la Organización Mundial de la Salud ya dejó constancia en 1946, en el preámbulo de su Constitución, de que «la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Y años después, en la Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud, redactada en 1986, se declaraba que «dado que el concepto de salud como bienestar trasciende la idea de formas de vida sanas, la promoción de la salud no concierne exclusivamente al sector sanitario». Y aún más: se planteaba que las condiciones y requisitos para la salud son «la paz, la educación, la vivienda, la alimentación, la renta, un ecosistema estable, la justicia social y la equidad». ¿Cómo no sentirse interpelados por esas afirmaciones? ¿Cómo no entender que los educadores, los bibliotecarios, los voluntarios, también están implicados en esa concepción de la salud? ¿Cómo no pensar que cuando leemos a otros o cuando recomendamos a las familias que lean a sus hijos en voz alta estamos contribuyendo a la salud y al bienestar de los niños?

¿Y cuál es la ayuda que la lectura en voz alta pudiera prestar en ese sentido? La conferencia se centró en la importancia de iniciar tempranamente a los niños en el lenguaje de los libros, de familiarizarlos con las palabras y la sintaxis de las historias, de acostumbrarlos al lenguaje poético, de asociar la lectura a momentos emotivos y acogedores…, pues todo ello repercutirá en sus aprendizajes, sobre todo el de la lectura y la escritura, y aminorará los riesgos de fracaso escolar. Porque, en gran medida, el fracaso en la escuela tiene que ver con las carencias lingüísticas, con las insuficiencias que muchos niños arrastran desde pequeños. Está ampliamente demostrado que leerles cuentos o poemas desde su nacimiento facilita la inmersión en la lengua materna de un modo seguro, atrayente, feliz. Y crea además íntimas relaciones emocionales entre los adultos que leen y los niños que escuchan, algo tan necesario como el alimento o el abrigo.

Lo importante para la Asociación Entrelibros era hacer llegar esos argumentos a los pediatras reunidos, atraer su interés y su compromiso con una actividad que repercutiría sin duda en el bienestar y la salud de los niños a los que atienden. Buscábamos su implicación, pues es sabido que ciertos consejos, por ejemplo, el de leer a los hijos en voz alta, se acepta mejor por parte de las familias si quienes los formulan son los pediatras en vez de los maestros o los bibliotecarios, pongamos por caso. Las experiencias de organizaciones como Reach out and read o Nati per leggere o Bookstart o Nascuts per llegir dan testimonio de ello.

Para la Asociación Entrelibros fue una oportunidad extraordinaria para hablar de lo que conoce y practica, de ensanchar el círculo de los comprometidos en una tarea cuyo objetivo es la felicidad de la infancia, su crecimiento confiado y esperanzado, su protección frente a los riesgos de fracaso personal o exclusión social. Reiteramos nuestro profundo agradecimiento a la Asociación de Pediatras de Atención Primaria de Andalucía por su generosa invitación y su hospitalidad.

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